Los años que fui

Han pasado siete inviernos
con sus soledades,
eternos silencios
y la nostalgia de lo que ya no es.
No se han ido
la risa, el amor,
el baile, los veranos inolvidables
y una mirada, su mirada.
Llueve la vida
sin contemplaciones,
sin misericordia,
sin descanso.
Me empapa
de los años que fui,
que se fueron con ella
y los que vinieron después de ella.
Llueve,
siempre llueve sobre mí
mientras pienso en ella
y entonces
sí que llueve el pasado
como una tormenta
con cada semana, cada día,
cada hora y minuto
en que ella no está.
Y solo puedo pensar:
tanto tiempo perdido,
tanto invierno, tanta soledad
y aún hoy me despierto
de los sueños sabiendo
que un día habrá otra primavera.

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