Los años que fui
Han pasado siete inviernos con sus soledades, eternos silencios y la nostalgia de lo que ya no es. No se han ido la risa, el amor, el baile, los veranos inolvidables y una mirada, su mirada. Llueve la vida sin contemplaciones, sin misericordia, sin descanso. Me empapa de los a ñ os que fui, que se fueron con ella y los que vinieron después de ella. Llueve, siempre llueve sobre mí mientras pienso en ella y entonces sí que llueve el pasado como una tormenta con cada semana, cada día, cada hora y minuto en que ella no está. Y solo puedo pensar: tanto tiempo perdido, tanto invierno, tanta soledad y aún hoy me despierto de los sue ñ os sabiendo que un día habrá otra primavera.