La pregunta
La
incertidumbre
de
las cuatro de la tarde
de
un día de mayo
con
un sol espléndido
y
la vida invitándome a bailar,
las
nubes
de
otro cielo
que
me miran en una calle cualquiera,
el
agua del río
cantando
baladas de amor
en
medio de la noche,
la
tristeza de los otros
que
pasan de largo sin saber que existo,
el
murmullo del bosque
que
trepa las escaleras
de
mi mundo
para
abrirme los ojos
a
esa playa donde ella sigue
mirando
al mar
al
borde de las diez de la tarde,
las
sombras
que
aparecen en los libros que leo,
ese
enamorado
que
me mira abandonado
a
las puertas de esa dicha
a
la que nunca volveré,
la
sonrisa de una película
que
se acuerda
que
yo un día fui a verla,
el
sabor a fresas
de
un helado beso del último verano,
todos
esos instantes
que
se escapan del exilio
en
que los escondo
para
preguntarme una vez más
el
porqué
la
sigo esperando
en
la otra orilla de un olvido
que
ella no ha de volver a cruzar.
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